importance of social networks in human
behavior. The author argues that the propensity
for individuals to be drawn to nonkin groups is
hard-wired and epigenetic. Narcissistic cult
leaders are adept at creating cohesive groups
attractive to those who are most drawn to nonkin
groups—the altruists, idealists, and
transcendence seekers. The slow process of
indoctrination and social submission perpetrated
by both narcissistic leaders and the cultic group
dynamic is highly traumatizing to members and
their children. Those drawn to cultic groups in
adulthood are at risk for symptoms of post-
traumatic stress disorder (PTSD). People who
are born and raised in these groups are likely
also to experience lags in the development of or
dissociation from their own agency, identity, and
core self-attributes, characteristic of complex
post-traumatic stress disorder (C-PTSD).
Longtime members who leave groups suffer the
trauma of immigration. In addition, cult
involvement is an under-recognized
phenomenon, and members are often labeled as
pathological, which increases their shame, guilt,
and isolation. The author contends that seeking
group involvement with a charismatic leader is
natural and human, and that cult involvement
has the potential to induce profoundly painful
and traumatic stress reactions. Rather than label
cult involvement as aberrant, it is more humane
to label it a natural disaster. Thus, cult
involvement is akin to a hurricane or earthquake
in its ubiquity in human history and its ability to
shake people’s nervous systems in profound
ways. Finally, because of the betrayal trauma
induced by the leader, cult involvement may be
more traumatic than surviving what we
traditionally label mass disasters.
Español
Sectas: un desastre natural. Una mirada a la
relación sectaria a través de la lente del trauma
Shelly Rosen
Avances recientes en neurociencia, antropología,
psicología y economía han destacado la
importancia de las redes sociales en el
comportamiento humano. Shelly Rosen
argumenta que la tendencia de los individuos a
sentirse atraídos por grupos no basados en el
parentesco es predeterminada y epigenética. Los
líderes narcisistas son adeptos a crear
comunidades cohesionadas, una tentación para
los que mayoritariamente ven con simpatía este
tipo de grupos: personas altruistas, idealistas e
interesadas en la trascendencia. El breve proceso
de adoctrinamiento y la sumisión social
realizados tanto por los líderes narcisistas como
por la dinámica del grupo sectario resulta
enormemente traumatizante para los miembros y
sus hijos. Las personas que han sido atraídas de
adultas corren el riesgo de presentar síntomas de
trastorno de estrés postraumático (PTSD, por sus
siglas en inglés). Posiblemente, los individuos
que han nacido y crecido en estos grupos
también van a tener más probabilidades de
experimentar retrasos en el desarrollo de/o
disociación de su propia agencia, identidad y
atributos esenciales, una característica propia del
trastorno de estrés postraumático complejo (C-
PTSD). Mucho tiempo después de dejar el
grupo, los miembros sufren trauma de
inmigración. Además, la vivencia en una secta
es un fenómeno poco conocido, y a menudo se
etiqueta a sus seguidores de patológicos, una
circunstancia que incrementa su sentimiento de
vergüenza, culpa y aislamiento. Rosen sostiene
que buscar la vinculación a un grupo con un
líder carismático al frente es natural y humano, y
que, potencialmente, formar parte de una secta
causa profundas reacciones de estrés dolorosas y
traumáticas. Más que calificar ese tipo de
relación como anormal, resulta más humano
hablar de desastre natural. De este modo, el
fenómeno es comparable a un huracán o a un
terremoto con capacidad para afectar
profundamente al sistema nervioso. Finalmente,
a causa de la traición del líder, la vivencia puede
manifestarse de manera más traumática que la de
sobrevivir a lo que tradicionalmente llamamos
catástrofes de grandes proporciones.
Français
Sectes: une catastrophe naturelle — Perspective
sur l’embrigadement dans une secte sous l’angle
du traumatisme.
Shelly Rosen
Les avancées récentes en neurosciences, en
anthropologie, en psychologie et en économie
ont mis en avant l'importance des réseaux
sociaux dans le comportement humain. L'auteur
International Journal of Cultic Studies ■ Vol. 5, 2014 77
behavior. The author argues that the propensity
for individuals to be drawn to nonkin groups is
hard-wired and epigenetic. Narcissistic cult
leaders are adept at creating cohesive groups
attractive to those who are most drawn to nonkin
groups—the altruists, idealists, and
transcendence seekers. The slow process of
indoctrination and social submission perpetrated
by both narcissistic leaders and the cultic group
dynamic is highly traumatizing to members and
their children. Those drawn to cultic groups in
adulthood are at risk for symptoms of post-
traumatic stress disorder (PTSD). People who
are born and raised in these groups are likely
also to experience lags in the development of or
dissociation from their own agency, identity, and
core self-attributes, characteristic of complex
post-traumatic stress disorder (C-PTSD).
Longtime members who leave groups suffer the
trauma of immigration. In addition, cult
involvement is an under-recognized
phenomenon, and members are often labeled as
pathological, which increases their shame, guilt,
and isolation. The author contends that seeking
group involvement with a charismatic leader is
natural and human, and that cult involvement
has the potential to induce profoundly painful
and traumatic stress reactions. Rather than label
cult involvement as aberrant, it is more humane
to label it a natural disaster. Thus, cult
involvement is akin to a hurricane or earthquake
in its ubiquity in human history and its ability to
shake people’s nervous systems in profound
ways. Finally, because of the betrayal trauma
induced by the leader, cult involvement may be
more traumatic than surviving what we
traditionally label mass disasters.
Español
Sectas: un desastre natural. Una mirada a la
relación sectaria a través de la lente del trauma
Shelly Rosen
Avances recientes en neurociencia, antropología,
psicología y economía han destacado la
importancia de las redes sociales en el
comportamiento humano. Shelly Rosen
argumenta que la tendencia de los individuos a
sentirse atraídos por grupos no basados en el
parentesco es predeterminada y epigenética. Los
líderes narcisistas son adeptos a crear
comunidades cohesionadas, una tentación para
los que mayoritariamente ven con simpatía este
tipo de grupos: personas altruistas, idealistas e
interesadas en la trascendencia. El breve proceso
de adoctrinamiento y la sumisión social
realizados tanto por los líderes narcisistas como
por la dinámica del grupo sectario resulta
enormemente traumatizante para los miembros y
sus hijos. Las personas que han sido atraídas de
adultas corren el riesgo de presentar síntomas de
trastorno de estrés postraumático (PTSD, por sus
siglas en inglés). Posiblemente, los individuos
que han nacido y crecido en estos grupos
también van a tener más probabilidades de
experimentar retrasos en el desarrollo de/o
disociación de su propia agencia, identidad y
atributos esenciales, una característica propia del
trastorno de estrés postraumático complejo (C-
PTSD). Mucho tiempo después de dejar el
grupo, los miembros sufren trauma de
inmigración. Además, la vivencia en una secta
es un fenómeno poco conocido, y a menudo se
etiqueta a sus seguidores de patológicos, una
circunstancia que incrementa su sentimiento de
vergüenza, culpa y aislamiento. Rosen sostiene
que buscar la vinculación a un grupo con un
líder carismático al frente es natural y humano, y
que, potencialmente, formar parte de una secta
causa profundas reacciones de estrés dolorosas y
traumáticas. Más que calificar ese tipo de
relación como anormal, resulta más humano
hablar de desastre natural. De este modo, el
fenómeno es comparable a un huracán o a un
terremoto con capacidad para afectar
profundamente al sistema nervioso. Finalmente,
a causa de la traición del líder, la vivencia puede
manifestarse de manera más traumática que la de
sobrevivir a lo que tradicionalmente llamamos
catástrofes de grandes proporciones.
Français
Sectes: une catastrophe naturelle — Perspective
sur l’embrigadement dans une secte sous l’angle
du traumatisme.
Shelly Rosen
Les avancées récentes en neurosciences, en
anthropologie, en psychologie et en économie
ont mis en avant l'importance des réseaux
sociaux dans le comportement humain. L'auteur
International Journal of Cultic Studies ■ Vol. 5, 2014 77




























































































