International Journal of Cultic Studies ■ Vol. 1, No. 1, 2010 69
denunciar el hecho, ya que ello podría suponer la
ruptura definitiva de vínculos deteriorados que
aún se mantienen.
5.3. Función reactiva
La tarea de carácter reactivo se focaliza
primordialmente en los procesos de
investigación. Desde el Gabinete de Seguridad
se facilita apoyo y asesoramiento a los grupos de
investigación que lo soliciten. Los principales
obstáculos que pueden encontrar éstos últimos
respecto de esta tipología de delito son:
La inherente dificultad del valor de la
prueba. Hay que demostrar la existencia
de procesos de manipulación
psicológica (técnicas de alteración y
control de la personalidad) dado el
carácter heterogéneo de los grupos y la
variedad de técnicas utilizadas. En este
sentido, el uso de instrumentos de
medida validados y fiables que permitan
peritajes precisos y una fase instructora
correctamente desarrollada con un
número suficiente de testigos, permitirá
discernir las prácticas ilícitas de aquellas
otras que no sobrepasan el umbral
socialmente intolerable de presión y
manipulación grupal.
Falta de conocimiento especializado
sobre la materia por parte de los actores
institucionales claves, como jueces,
fiscales o abogados.
Dificultad para obtener un número
suficiente de testigos que accedan a
declarar. Cuanto más amplia sea la
casuística, mejor se podrán establecer
patrones explicativos de las diversas
dinámicas grupales. Como ya se ha
apuntado, generalmente los testigos son
amigos o familiares de la víctima, pero
raras son las ocasiones en las que las
personas directamente agraviadas
quieren declarar.
En relación a los delitos de daño o
lesión psicológica, existe la dificultad de
establecer la relación causal entre las
dinámicas grupales y el daño
psicológico producido. La afectación
psicológica dependerá de diversos
factores, entre los que cabe destacar el
número de técnicas de alteración y
control de la personalidad aplicadas, así
como la combinación e intensidad de las
mismas. Cabe considerar, en el
momento de la evaluación de los
efectos, la situación personal previa al
ingreso en el grupo (presencia o
ausencia de problemas psicológicos o
psiquiátricos anteriores, personalidad
excesivamente dependiente (pre-
sectaria) y/o haber sufrido una crisis
personal, etc.). Precisamente por estos
motivos, es necesario realizar una
entrevista en profundidad que permita
conocer la secuencia cronológica de los
acontecimientos y los cambios
manifestados en la persona. Las
psicopatologías más frecuentes en
personas que han padecido procesos
intensos de persuasión coercitiva son la
psicosis reactiva esquizoafectiva,
trastornos de estrés postraumático,
síndrome disociativo atípico, ansiedad
inducida por relajación y un retahíla de
otras reacciones, como son déficits
cognitivos, de atención y de memoria,
fobias y otras.
La dificultad de llevar a cabo
investigaciones de larga duración en
grupos generalmente herméticos. A esta
dificultad se le añade el no poder
recurrir a la figura del agente encubierto,
el cual podría obtener información veraz
y directa. Este recurso sólo está previsto
para determinados delitos de
delincuencia organizada, como: el
secuestro, la prostitución, salud pública,
tráfico y depósito de armas, terrorismo,
entre otros. Sin embargo, no se
contempla esta figura para el delito de
asociación ilícita por uso de técnicas de
alteración o control de la personalidad.
6. Investigación científica y desarrollo de
instrumentos de medida
El valor probatorio del atestado policial y los
informes periciales son fundamentales para
demostrar la comisión del delito, pero sobre todo
y especialmente, para este tipo delictivo en
denunciar el hecho, ya que ello podría suponer la
ruptura definitiva de vínculos deteriorados que
aún se mantienen.
5.3. Función reactiva
La tarea de carácter reactivo se focaliza
primordialmente en los procesos de
investigación. Desde el Gabinete de Seguridad
se facilita apoyo y asesoramiento a los grupos de
investigación que lo soliciten. Los principales
obstáculos que pueden encontrar éstos últimos
respecto de esta tipología de delito son:
La inherente dificultad del valor de la
prueba. Hay que demostrar la existencia
de procesos de manipulación
psicológica (técnicas de alteración y
control de la personalidad) dado el
carácter heterogéneo de los grupos y la
variedad de técnicas utilizadas. En este
sentido, el uso de instrumentos de
medida validados y fiables que permitan
peritajes precisos y una fase instructora
correctamente desarrollada con un
número suficiente de testigos, permitirá
discernir las prácticas ilícitas de aquellas
otras que no sobrepasan el umbral
socialmente intolerable de presión y
manipulación grupal.
Falta de conocimiento especializado
sobre la materia por parte de los actores
institucionales claves, como jueces,
fiscales o abogados.
Dificultad para obtener un número
suficiente de testigos que accedan a
declarar. Cuanto más amplia sea la
casuística, mejor se podrán establecer
patrones explicativos de las diversas
dinámicas grupales. Como ya se ha
apuntado, generalmente los testigos son
amigos o familiares de la víctima, pero
raras son las ocasiones en las que las
personas directamente agraviadas
quieren declarar.
En relación a los delitos de daño o
lesión psicológica, existe la dificultad de
establecer la relación causal entre las
dinámicas grupales y el daño
psicológico producido. La afectación
psicológica dependerá de diversos
factores, entre los que cabe destacar el
número de técnicas de alteración y
control de la personalidad aplicadas, así
como la combinación e intensidad de las
mismas. Cabe considerar, en el
momento de la evaluación de los
efectos, la situación personal previa al
ingreso en el grupo (presencia o
ausencia de problemas psicológicos o
psiquiátricos anteriores, personalidad
excesivamente dependiente (pre-
sectaria) y/o haber sufrido una crisis
personal, etc.). Precisamente por estos
motivos, es necesario realizar una
entrevista en profundidad que permita
conocer la secuencia cronológica de los
acontecimientos y los cambios
manifestados en la persona. Las
psicopatologías más frecuentes en
personas que han padecido procesos
intensos de persuasión coercitiva son la
psicosis reactiva esquizoafectiva,
trastornos de estrés postraumático,
síndrome disociativo atípico, ansiedad
inducida por relajación y un retahíla de
otras reacciones, como son déficits
cognitivos, de atención y de memoria,
fobias y otras.
La dificultad de llevar a cabo
investigaciones de larga duración en
grupos generalmente herméticos. A esta
dificultad se le añade el no poder
recurrir a la figura del agente encubierto,
el cual podría obtener información veraz
y directa. Este recurso sólo está previsto
para determinados delitos de
delincuencia organizada, como: el
secuestro, la prostitución, salud pública,
tráfico y depósito de armas, terrorismo,
entre otros. Sin embargo, no se
contempla esta figura para el delito de
asociación ilícita por uso de técnicas de
alteración o control de la personalidad.
6. Investigación científica y desarrollo de
instrumentos de medida
El valor probatorio del atestado policial y los
informes periciales son fundamentales para
demostrar la comisión del delito, pero sobre todo
y especialmente, para este tipo delictivo en



















































































































