62 International Journal of Cultic Studies ■ Vol. 1, No. 1, 2010
A principios de la década de los ochenta dos
agentes del FBI publicaron un artículo1 en el
cual se exponía, a mi parecer de manera
brillante, las diferentes problemáticas que tenían
que afrontar los órganos judiciales y policiales
en relación a un fenómeno, el "sectario", que
había crecido exponencialmente en las últimas
dos décadas (ya entonces las estimaciones, sólo
en los Estados Unidos, sobre el número de
adeptos de grupos "sectarios" rondaban entre los
3 y 8 millones de personas y, en más de 3.000
las organizaciones de este tipo).
El artículo, dividido en tres partes, reflexionaba,
inicialmente, sobre la libertad religiosa, recogida
en la primera enmienda por la Constitución
americana la segunda parte, se centraba en la
manera en la que algunos líderes sectarios
imponían su voluntad a los jóvenes
impresionables la última parte se centraba en
los padres y en los desprogramadores2 que
intentaban rescatar a sus hijos de las sectas y
devolverlos a las familias. De manera
subyacente a las anteriores discusiones, se
encontraban las dificultades por parte de la
policía para investigar y perseguir tanto a los
líderes sectarios como a los desprogramadores.
Una de las conclusiones a las que llegaban los
autores del artículo era la necesidad de elaborar
una nueva ley federal que permitiera controlar
de manera más eficaz los actos coercitivos
ilegales. De hecho, hubo varías iniciativas,
según manifestaban los autores, por parte del
Congreso americano para desarrollar una ley
federal que controlara la actividad de los Cults,
la "Deceptive and Coercive Organizational
practices Act", la cual preveía penas de multa o
prisión para aquellas organizaciones que
mostraran actos coercitivos en las actividades
proselitistas y de reclutamiento. Cabe decir, sin
1 Vid. Lucksted, O.D. and Martell, D.F. "Cults: A conflict
between religious liberty and involuntary servitude".
(Published by the Federal Bureau of Investigation, U.S.
Department of Justice). Reprinted from the FBI Law
Enforcement Bulletin, April, May and June, 1982.
2 Las prácticas desarrolladas por los desprogramadores durante las
décadas de los 70 y 80, sobretodo en los Estados Unidos, que
forzaban a una persona a abandonar una cierta ideologia o grupo
religioso, se basaban en muchas ocasiones en prácticas coercitivas
que, incluso en alguna ocasión, se llegó a la detención ilegal. En la
actualidad, éstas prácticas de ayuda personal y de desconexión con
el grupo (exit counseling) se ajustan escrupulosament a la legalidad
y se realizan con el total consentimiento de la persona.
embargo, que éste proyecto del Congreso nunca
llegó a materializarse en ley federal.
El artículo de Lucksted y Martell es un buen
punto de partida por comprobar, casi treinta años
después, cómo este fenómeno ha evolucionado
en campos tan diversos como el legal, el
científico, el técnico-policial y el periodístico.
2. Análisis conceptual del fenómeno y
concreción de la práctica ilícita
A nivel popular, el fenómeno grupal asociado a
un liderazgo carismático y autoritario, de fuerte
estructura jerarquizada, de pensamiento
dogmático, homogéneo y rígido, en el cual la
crítica interna no es permitida, y que mediante
sistemas de control y manipulación se produce
una auténtica veneración, sumisión y
dependencia de sus miembros al líder, es
conocido como "secta" o "secta destructiva".
Un segmento del público relaciona el fenómeno
a grupos demoníacos o satánicos, mientras que
otra parte, lo vincula a grupos mesiánicos y
milenaristas, cuyos adeptos mantienen una plena
convicción sobre la "verdad" revelada. En
ocasiones, este fenómeno se vincula a delitos
graves, ya se produzcan éstos dentro del grupo o
en el exterior. Sin embargo, también hay un
sector de la población que no identifica "secta" a
un grupo perjudicial, sino al contrario lo
relacionan a un grupo religioso minoritario o a
un nuevo movimiento religioso.
Los primeros en influir en el constructo social de
"secta" son los medios de comunicación en
cómo tratan lo "noticiable" y en qué términos lo
hacen. En un estudio realizado en el 20033
3 Alonso, F. (2003) Revisión y análisis transcultural e
interdisciplinario del marco conceptual de "secta" y otros términos
relacionados. Aportaciones desde la psicología social a la
definición del concepto [En línea]. Barcelona: Universidad de
Barcelona. Sobre 37 artículos de prensa escrita analizados, el
término que aparece mayoritariamente para definir este fenómeno
era el de "secta" (en 35 ocasiones), seguidas de otras expresiones
como "secta destructiva" (4), vudú (4), culto3 (3), sectas satánicas
(2) y una retahíla de otros terminos, en una única ocasión. Por otra
parte, se analizó la tipología delictiva por la cual era noticia aquel
grupo o asociación y los resultados mostraron una amplia
diversidad delictiva, que iba desde manipulación psicológica, los
delitos monetarios, los sacrificios humanos hasta el tráfico de
estupefacientes, el tráfico de seres humanos, el daño psicológico,
torturas, delitos sexuales y, otros.
En el mismo estudio, se analizaron once artículos de un
monográfico sobre "sectas" publicados en la revista "Temas para el
A principios de la década de los ochenta dos
agentes del FBI publicaron un artículo1 en el
cual se exponía, a mi parecer de manera
brillante, las diferentes problemáticas que tenían
que afrontar los órganos judiciales y policiales
en relación a un fenómeno, el "sectario", que
había crecido exponencialmente en las últimas
dos décadas (ya entonces las estimaciones, sólo
en los Estados Unidos, sobre el número de
adeptos de grupos "sectarios" rondaban entre los
3 y 8 millones de personas y, en más de 3.000
las organizaciones de este tipo).
El artículo, dividido en tres partes, reflexionaba,
inicialmente, sobre la libertad religiosa, recogida
en la primera enmienda por la Constitución
americana la segunda parte, se centraba en la
manera en la que algunos líderes sectarios
imponían su voluntad a los jóvenes
impresionables la última parte se centraba en
los padres y en los desprogramadores2 que
intentaban rescatar a sus hijos de las sectas y
devolverlos a las familias. De manera
subyacente a las anteriores discusiones, se
encontraban las dificultades por parte de la
policía para investigar y perseguir tanto a los
líderes sectarios como a los desprogramadores.
Una de las conclusiones a las que llegaban los
autores del artículo era la necesidad de elaborar
una nueva ley federal que permitiera controlar
de manera más eficaz los actos coercitivos
ilegales. De hecho, hubo varías iniciativas,
según manifestaban los autores, por parte del
Congreso americano para desarrollar una ley
federal que controlara la actividad de los Cults,
la "Deceptive and Coercive Organizational
practices Act", la cual preveía penas de multa o
prisión para aquellas organizaciones que
mostraran actos coercitivos en las actividades
proselitistas y de reclutamiento. Cabe decir, sin
1 Vid. Lucksted, O.D. and Martell, D.F. "Cults: A conflict
between religious liberty and involuntary servitude".
(Published by the Federal Bureau of Investigation, U.S.
Department of Justice). Reprinted from the FBI Law
Enforcement Bulletin, April, May and June, 1982.
2 Las prácticas desarrolladas por los desprogramadores durante las
décadas de los 70 y 80, sobretodo en los Estados Unidos, que
forzaban a una persona a abandonar una cierta ideologia o grupo
religioso, se basaban en muchas ocasiones en prácticas coercitivas
que, incluso en alguna ocasión, se llegó a la detención ilegal. En la
actualidad, éstas prácticas de ayuda personal y de desconexión con
el grupo (exit counseling) se ajustan escrupulosament a la legalidad
y se realizan con el total consentimiento de la persona.
embargo, que éste proyecto del Congreso nunca
llegó a materializarse en ley federal.
El artículo de Lucksted y Martell es un buen
punto de partida por comprobar, casi treinta años
después, cómo este fenómeno ha evolucionado
en campos tan diversos como el legal, el
científico, el técnico-policial y el periodístico.
2. Análisis conceptual del fenómeno y
concreción de la práctica ilícita
A nivel popular, el fenómeno grupal asociado a
un liderazgo carismático y autoritario, de fuerte
estructura jerarquizada, de pensamiento
dogmático, homogéneo y rígido, en el cual la
crítica interna no es permitida, y que mediante
sistemas de control y manipulación se produce
una auténtica veneración, sumisión y
dependencia de sus miembros al líder, es
conocido como "secta" o "secta destructiva".
Un segmento del público relaciona el fenómeno
a grupos demoníacos o satánicos, mientras que
otra parte, lo vincula a grupos mesiánicos y
milenaristas, cuyos adeptos mantienen una plena
convicción sobre la "verdad" revelada. En
ocasiones, este fenómeno se vincula a delitos
graves, ya se produzcan éstos dentro del grupo o
en el exterior. Sin embargo, también hay un
sector de la población que no identifica "secta" a
un grupo perjudicial, sino al contrario lo
relacionan a un grupo religioso minoritario o a
un nuevo movimiento religioso.
Los primeros en influir en el constructo social de
"secta" son los medios de comunicación en
cómo tratan lo "noticiable" y en qué términos lo
hacen. En un estudio realizado en el 20033
3 Alonso, F. (2003) Revisión y análisis transcultural e
interdisciplinario del marco conceptual de "secta" y otros términos
relacionados. Aportaciones desde la psicología social a la
definición del concepto [En línea]. Barcelona: Universidad de
Barcelona. Sobre 37 artículos de prensa escrita analizados, el
término que aparece mayoritariamente para definir este fenómeno
era el de "secta" (en 35 ocasiones), seguidas de otras expresiones
como "secta destructiva" (4), vudú (4), culto3 (3), sectas satánicas
(2) y una retahíla de otros terminos, en una única ocasión. Por otra
parte, se analizó la tipología delictiva por la cual era noticia aquel
grupo o asociación y los resultados mostraron una amplia
diversidad delictiva, que iba desde manipulación psicológica, los
delitos monetarios, los sacrificios humanos hasta el tráfico de
estupefacientes, el tráfico de seres humanos, el daño psicológico,
torturas, delitos sexuales y, otros.
En el mismo estudio, se analizaron once artículos de un
monográfico sobre "sectas" publicados en la revista "Temas para el



















































































































