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Alba Abanades Francisco González-Espejito Carmen Almendros |Malas Prácticas en Psicoterapias y Pseudoterapias
1.1.2. Deberes éticos y su regulación
Los principios éticos centrales —autonomía,
beneficencia, justicia y no maleficencia— exigen
respetar los valores del paciente, dar información
completa sobre el diagnóstico y sus alternativas, y
evitar la discriminación (APA, 2002 Barlow, 2010
COP Castilla y León, 2013).
En España se han documentado problemas como la
ausencia de consentimiento informado, los errores
diagnósticos y los fallos de confidencialidad (Esbec
y Echeburúa, 2016). Aunque algunas conductas no
están tipificadas o recogidas en el ámbito penal, sí
incumplen deberes recogidos en las normas éticas
como la dignidad, la competencia, la responsabilidad o
la integridad profesional (Lindsay, 2009).
1.1.3. Datos sobre denuncias y artículos más vulnerados
Las resoluciones sancionadoras rondan el 28% en el
COP de Madrid, mientras que la probabilidad estimada
de denuncia a un profesional colegiado es baja (0,5%)
(Arch et al., 2013 COP Madrid, 2011 Van Horne, 2004).
Los artículos más infringidos incluyen cuestiones de
competencia, independencia, imparcialidad, relación
con menores, calidad de informes y roles ambiguos.
Estudios como Arch et al. (2013) identifican malas
prácticas frecuentes: evaluaciones sin exploración,
parcialidad, diagnósticos indiscriminados, vulneración
de la confidencialidad, conductas sexuales inapropiadas
o incitación a separaciones. La APA (2011) añade las
relaciones duales y trabajar fuera de los límites de
competencia.
1.1.4. Persistencia de vulneraciones éticas en la práctica
cotidiana
En España, Urra (2007) identificó diferentes áreas en
las que persisten vulneraciones éticas el 50,3% de los
psicólogos/as encuestados atendía problemas anodinos
que podrían resolverse sin terapia, el 59,9% trabajaba
bajo un nivel de estrés que impedía ser efectivo, y
entre los clínicos, el 70,1% no ofrecía al inicio, cuando
el paciente lo solicitaba, información detallada sobre
alternativas ni sobre la naturaleza y características del
enfoque de intervención. Todo ello muestra que la
formación ética no siempre se traduce en una práctica
respetuosa con los principios fundamentales.
respetuosa con los principios fundamentales.
1.2. Pseudoterapias: definición, riesgos y marco
regulatorio
1.2.1. Características y expansión
Las pseudoterapias se definen como intervenciones
sin evidencia científica que buscan tratar problemas
psicológicos mediante el efecto placebo o la
manipulación (Caballo y Salazar, 2019 Cuevas et al.,
2017 Moriana y Gálvez-Lara, 2020). Su proliferación
en España —con un incremento del 4,2% entre 2018
y 2020 (FECYT, 2020)— constituye una forma de
intrusismo profesional (art. 403 CP) y un riesgo ético
cuando incluso profesionales titulados utilizan técnicas
no contrastadas.
El Ministerio de Sanidad (2018) incluye en su listado
oficial pseudoterapias como las constelaciones
familiares, el coaching transformacional o la sanación
espiritual, y mantiene en revisión prácticas como la
arteterapia o la terapia Gestalt.
1.2.2. El control coercitivo como marco explicativo
El control coercitivo permite entender cómo algunas
pseudoterapias establecen relaciones de dominación
mediante el aislamiento, la microrregulación de
decisiones, la manipulación de la información, el
adoctrinamiento o la sanción moral (Stark, 2007).
Esto afecta la autonomía del paciente y reconfigura su
capacidad de agencia.
Este enfoque ha influido en los marcos regulatorios:
p. ej., la Convención de Estambul (art. 33) exige
tipificar la violencia psicológica y varios países —como
el Reino Unido— criminalizan el comportamiento
coercitivo. Así, el control coercitivo se propone como
un constructo útil para analizar cómo ciertas prácticas
derivan en daño sostenido.
1.3. Pseudoterapias en grupo y dinámicas sectarias
1.3.1. Características de los grupos pseudoterapéuticos
coercitivos
Muchos tratamientos pseudoterapéuticos se
desarrollan en contextos grupales con rasgos
International Journal of Coercion, Abuse, and Manipulation Volume 9, Issue 2 2026 80
coercitivos: uso de lenguaje psicoterapéutico, liderazgo
carismático, sacrificio personal y presión intensa hacia
la sumisión (Boland y Lindbloom, 1992 Perlado,
2020).
Se vulneran los principios de privacidad, autonomía
y consentimiento, y se han documentado fallos éticos
significativos (Ayella, 1985 Boland, 1989 Keith-
Spiegel y Koocher, 1985 Rodríguez y Almendros,
2005).
1.3.2. Confidencialidad, relaciones duales y límites en
grupos coercitivos
En estos contextos, la información personal se comparte
abiertamente y la resistencia a revelar experiencias se
interpreta como resistencia terapéutica (Hassan, 1990
Temerlin y Temerlin, 1982). Además, las relaciones
duales se intensifican —amistad, trabajo, sexualidad—
y miembros sin formación comienzan a ejercer
roles de poder como la aplicación de tratamientos
pseudoterapéuticos (Boland, 1989 Singer, 1979).
1.3.3. Consentimiento, competencia y autonomía en
grupos coercitivos
El consentimiento informado suele ser superficial
o inexistente, con vocabulario ininteligible y
publicidad engañosa (Boland y Lindbloom, 1992
Rodríguez y Almendros, 2005). Los líderes aplican
métodos homogéneos sin evidencia, idealizándolos
y culpabilizando al paciente por la falta de progreso
(Temerlin y Temerlin, 1982).
La autonomía del miembro se erosiona mediante
humillaciones, pruebas de compromiso y el desaliento
del pensamiento crítico (Ayella, 1985 Temerlin y
Temerlin, 1986).
1.3.4. Dimensión económica y dependencia en grupos
coercitivos
La opacidad financiera, el reclutamiento activo y la
participación en proyectos del grupo son comunes.
El abandono se desaconseja mediante el miedo y la
estigmatización (Rodríguez y Almendros, 2005).
1.4. Factores estructurales y marco explicativo del
control coercitivo
1.4.1. Variables del terapeuta y del contexto
El género, la duración de la terapia y el tipo de recurso
influyen en el riesgo de vulneraciones éticas (Pope y
Vásquez, 2016 Zur, 2007). Por ejemplo, las relaciones
duales son más frecuentes en terapeutas varones (Pope
et al., 1987) o en entornos con menor supervisión
(Reamer, 2021). La sobrecarga del sistema público
puede favorecer el uso de técnicas no contrastadas
(Defensor del Pueblo, 2020).
1.4.2. El control coercitivo como continuo clínico
El control coercitivo ofrece un marco unificador
para comprender cómo mecanismos de poder —el
aislamiento, la autoridad carismática, la manipulación
de la información— emergen tanto en terapias legítimas
como en pseudoterapias (Almendros et al., 2011 Stark,
2007). Este enfoque permite entender los abusos éticos
no como una dicotomía, sino como un continuo de
poder presente en la interacción terapéutica.
2. Objetivos del estudio
El propósito principal de este estudio es analizar, a través
del autoinforme, la ocurrencia y configuración de las
malas prácticas tanto en psicoterapias convencionales
como en pseudoterapias, así como su relación con las
características del terapeuta y del contexto de atención.
Concretamente, el estudio tiene los siguientes objetivos:
a) Cuantificar la frecuencia y variedad de malas
prácticas (totales y por dominios)
b) Comparar su aparición en función del género
del terapeuta, su orientación profesional, el formato
(individual/grupal) y tipo de recurso (sanidad pública,
consulta privadao asociación)
c) Comparar la presencia, tipo y frecuencia
de estas prácticas entre las terapias psicológicas y los
enfoques pseudoterapéuticos.
Dado el carácter exploratorio del estudio, no se
formularon hipótesis a priori.
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