36 International Journal of Cultic Studies ■ Vol. 3, 2012
existentes a encuestas estadísticas, a
observaciones más o menos planificadas y a
estudios clínicos o terapéuticos en su mayor
parte no sistemáticos.
La Group Psychological Abuse Scale (GPA)
(Chambers, Langone, Dole y Grice, 1994) fue la
primera medida derivada empíricamente (Gasde
y Block, 1998) que caracterizó los contextos
grupales en función de la variedad y extensión
del abuso psicológico. Aunque con posterioridad
se han desarrollado otros instrumentos que
abordan el abuso psicológico o conceptos
relacionados con el mismo (Bohm y Alison,
2001 Winocur, Whitney, Sorensen, Vaughn y
Foy, 1997 Wolfson, 2002), la escala GPA fue la
que contó con unas mejores condiciones
metodológicas y la que con mayor frecuencia es
empleada tanto a nivel investigador (p.ej.:
Chambers, Langone y Malinoski, 1996) como
clínico (Martin, Almendros, Burks y Carrobles,
2004).
La GPA pregunta sobre actos o acontecimientos
específicos no pretendiendo medir las actitudes
de los participantes hacia las prácticas abusivas
ni las causas o consecuencias de dicho abuso
(Almendros, Gámez-Guadix, Carrobles y
Rodríguez-Carballeira, 2011). La versión
original en inglés de la GPA consta de cuatro
subescalas: Acatamiento/Sumisión, Explotación,
Control Mental y Dependencia Ansiosa,
formada cada una por 7 ítems codificados en una
escala Likert de 5 puntos (1= nada característico
a 5 =totalmente característico). El rango posible
para cada subescala original es de 7-35, siendo
el rango para la medida global de 28-140. Las
puntuaciones por encima del punto medio
aritmético (21 para cada subescala y 84 para la
escala global) son consideradas positivas,
indicando que el participante percibe el grupo
como abusivo. Los coeficientes de fiabilidad
identificados en el estudio original oscilaron
entre 0,70 para la subescala Control Mental y
0,81 para la de Sumisión.
Almendros et al. (2004) propusieron una versión
española (GPA-S) del instrumento, a la que
llegaron empleando una metodología de
traducción y retrotraducción y tomando las
cautelas metodológicas recomendadas para tratar
de asegurar la equivalencia conceptual de la
escala con la versión original (Hambleton, 1994
Hambleton, 1996 Muñiz y Hambleton, 2000).
Los autores encontraron una estructura factorial
compuesta de tres subescalas: Sumisión, Control
Mental y Explotación. Según los autores, una
parte esencial de la subescala Dependencia
Ansiosa, que desaparece en la versión española,
pasa a formar parte de la subescala Sumisión
que, en la versión española, contiene elementos
propios del acatamiento y la obediencia a una
figura de autoridad (líder/es o grupo), así como
de dependencia hacia la misma. La consistencia
interna informada en dicho trabajo presentó
valores entre 0,74 para la subescala Control
Mental y 0,86 para la de Sumisión. En una
revisión posterior con una muestra ampliada,
Almendros (2006) y Almendros, Carrobles,
Rodríguez-Carballeira y Jansà (2007), sugieren
modificaciones sobre la estructura interna de la
GPA-S, de modo que los ítems 14 (Relaciones
íntimas dictadas) y 26 (Líderes raramente
critican miembros), asignados preliminarmente
al factor Explotación, se desplazan al factor
Sumisión (peso factorial: 0,70 frente a -0,24) y
el factor Control Mental (0,46 frente a 0,26)
respectivamente, coincidiendo la nueva
asignación de ambos ítems con la
factorialización de la escala original
(Almendros, 2006). También proponen la
recuperación del ítem 5, que fue descartado de la
versión preliminar por su mal funcionamiento
con el resto de ítems que componen la escala,
que es asignado a la subescala Explotación (peso
factorial: 0,41). Finalmente, señalan valores de
correlación ítem-total bajos para el ítem 1
(comportamiento sexual no dictado), tanto en
relación con la escala global (rj(x-j) =0,11)
como con la subescala a la que se adscribe (rj(x-
j) =0,08). Puesto que se ha encontrado un
comportamiento similar de este ítem en muestra
norteamericana (Almendros, 2006), los autores
proponen que ello pueda deberse a que la
redacción negativa del ítem pudiera estar
afectando a la comprensión de su enunciado y
proponen modificar su redacción de modo que el
ítem se lea de forma directa: “El grupo indica a
sus miembros cómo comportarse sexualmente”
(Almendros et al., 2007), en futuras aplicaciones
de la escala.
existentes a encuestas estadísticas, a
observaciones más o menos planificadas y a
estudios clínicos o terapéuticos en su mayor
parte no sistemáticos.
La Group Psychological Abuse Scale (GPA)
(Chambers, Langone, Dole y Grice, 1994) fue la
primera medida derivada empíricamente (Gasde
y Block, 1998) que caracterizó los contextos
grupales en función de la variedad y extensión
del abuso psicológico. Aunque con posterioridad
se han desarrollado otros instrumentos que
abordan el abuso psicológico o conceptos
relacionados con el mismo (Bohm y Alison,
2001 Winocur, Whitney, Sorensen, Vaughn y
Foy, 1997 Wolfson, 2002), la escala GPA fue la
que contó con unas mejores condiciones
metodológicas y la que con mayor frecuencia es
empleada tanto a nivel investigador (p.ej.:
Chambers, Langone y Malinoski, 1996) como
clínico (Martin, Almendros, Burks y Carrobles,
2004).
La GPA pregunta sobre actos o acontecimientos
específicos no pretendiendo medir las actitudes
de los participantes hacia las prácticas abusivas
ni las causas o consecuencias de dicho abuso
(Almendros, Gámez-Guadix, Carrobles y
Rodríguez-Carballeira, 2011). La versión
original en inglés de la GPA consta de cuatro
subescalas: Acatamiento/Sumisión, Explotación,
Control Mental y Dependencia Ansiosa,
formada cada una por 7 ítems codificados en una
escala Likert de 5 puntos (1= nada característico
a 5 =totalmente característico). El rango posible
para cada subescala original es de 7-35, siendo
el rango para la medida global de 28-140. Las
puntuaciones por encima del punto medio
aritmético (21 para cada subescala y 84 para la
escala global) son consideradas positivas,
indicando que el participante percibe el grupo
como abusivo. Los coeficientes de fiabilidad
identificados en el estudio original oscilaron
entre 0,70 para la subescala Control Mental y
0,81 para la de Sumisión.
Almendros et al. (2004) propusieron una versión
española (GPA-S) del instrumento, a la que
llegaron empleando una metodología de
traducción y retrotraducción y tomando las
cautelas metodológicas recomendadas para tratar
de asegurar la equivalencia conceptual de la
escala con la versión original (Hambleton, 1994
Hambleton, 1996 Muñiz y Hambleton, 2000).
Los autores encontraron una estructura factorial
compuesta de tres subescalas: Sumisión, Control
Mental y Explotación. Según los autores, una
parte esencial de la subescala Dependencia
Ansiosa, que desaparece en la versión española,
pasa a formar parte de la subescala Sumisión
que, en la versión española, contiene elementos
propios del acatamiento y la obediencia a una
figura de autoridad (líder/es o grupo), así como
de dependencia hacia la misma. La consistencia
interna informada en dicho trabajo presentó
valores entre 0,74 para la subescala Control
Mental y 0,86 para la de Sumisión. En una
revisión posterior con una muestra ampliada,
Almendros (2006) y Almendros, Carrobles,
Rodríguez-Carballeira y Jansà (2007), sugieren
modificaciones sobre la estructura interna de la
GPA-S, de modo que los ítems 14 (Relaciones
íntimas dictadas) y 26 (Líderes raramente
critican miembros), asignados preliminarmente
al factor Explotación, se desplazan al factor
Sumisión (peso factorial: 0,70 frente a -0,24) y
el factor Control Mental (0,46 frente a 0,26)
respectivamente, coincidiendo la nueva
asignación de ambos ítems con la
factorialización de la escala original
(Almendros, 2006). También proponen la
recuperación del ítem 5, que fue descartado de la
versión preliminar por su mal funcionamiento
con el resto de ítems que componen la escala,
que es asignado a la subescala Explotación (peso
factorial: 0,41). Finalmente, señalan valores de
correlación ítem-total bajos para el ítem 1
(comportamiento sexual no dictado), tanto en
relación con la escala global (rj(x-j) =0,11)
como con la subescala a la que se adscribe (rj(x-
j) =0,08). Puesto que se ha encontrado un
comportamiento similar de este ítem en muestra
norteamericana (Almendros, 2006), los autores
proponen que ello pueda deberse a que la
redacción negativa del ítem pudiera estar
afectando a la comprensión de su enunciado y
proponen modificar su redacción de modo que el
ítem se lea de forma directa: “El grupo indica a
sus miembros cómo comportarse sexualmente”
(Almendros et al., 2007), en futuras aplicaciones
de la escala.































































































